Cuando conmigo estás...(leer más)
Se despertó. Pero al hacerlo Nicolás supo que no tenía fuerzas ni para comprobar qué hora era en el reloj fluorescente de su mesilla... leer más
Para cuando ya no esté... (leer más)
Si supiera como hacer (seguir leyendo)
El piso estaba en silencio. Tan sólo llegaba el ruido amortiguado de las obras de la calle. Y allí dentro, todavía olía a ella... (leer más...)
Perdida la candidez
amargo el sabor de boca,
extraño los días de miel... (seguir)
Desde la ventana del autobús Germán comprobó el colorido de los puestos de flores, más abastecidos que de costumbre dadas las fechas. Bajó tan ágilmente como sus años le permitían. Y tras departir con la florista a la que acostumbraba comprar los ramos se encaminó con las flores al interior del cementerio como hacía cada año en vísperas de la fiesta de los Difuntos. Primero sacudió como pudo la lápida con un trapo que llevaba en la bolsa. A continuación se acercó a la fuente próxima y llenó de agua la botella de plástico que había traído. Después... (Seguir)